Chile lidera la generación de basura electrónica en Latinoamérica. Aprende qué hacer con tus dispositivos en desuso antes de tirarlos a la basura.
Un aparato apagado todavía contiene decisiones
Un celular, router, notebook o hervidor que dejó de usarse no es simplemente “basura”. Puede seguir funcionando, tener piezas recuperables, contener datos personales o incorporar baterías y componentes que requieren una ruta distinta. La primera decisión sostenible es prolongar la vida útil; la última debe ser una entrega compatible con el aparato y el sistema de la comuna.
El Ministerio del Medio Ambiente considera pilas y aparatos eléctricos y electrónicos productos prioritarios porque pueden contener sustancias peligrosas, generan volumen y suelen tener ciclos cortos y pocas opciones de reparación [1]. El Decreto 22/2025 establece metas y obligaciones asociadas, pero no significa que cualquier tienda reciba cualquier aparato en toda circunstancia.
La ruta de cuatro preguntas
| Pregunta | Si la respuesta es sí | Próximo paso |
|---|---|---|
| ¿Funciona con seguridad? | Puede seguir en uso. | Limpiar, actualizar y usar hasta el final. |
| ¿Tiene reparación razonable? | La vida útil puede extenderse. | Consultar servicio y repuestos. |
| ¿Puede usarlo otra persona? | Evita fabricar un reemplazo inmediato. | Borrar datos y donar o vender con transparencia. |
| ¿Está roto o contiene batería? | Necesita manejo específico. | Consultar punto y materiales aceptados. |
No entregues un aparato a un contenedor genérico solo porque tiene un símbolo de reciclaje. Revisa comuna, horario, tamaño y categorías aceptadas. El mapa de Santiago Recicla puede orientar una búsqueda en la Región Metropolitana [2], pero siempre confirma la información del punto antes de trasladarte.
Protege tu información antes de soltar el equipo
Haz una copia de seguridad, cierra sesiones, elimina cuentas, restablece el equipo y retira tarjetas SIM o memorias. En computadores, el restablecimiento puede no equivaler a una eliminación segura para información sensible; si el dispositivo contiene datos laborales, financieros o de terceros, consulta al área de soporte o a un servicio especializado.
Fotografiar el número de serie antes de entregar puede ayudar a documentar la baja, pero no publiques datos que expongan tu seguridad. Retira accesorios que quieras conservar y pregunta si el receptor devuelve certificados o registra la recepción.
Baterías, cables y aparatos grandes
Las baterías sueltas no deben mezclarse sin criterio con residuos comunes. Si están hinchadas, calientes, dañadas o con fuga, no las perfores ni las guardes junto a metal; evita manipularlas y busca orientación de un gestor o servicio autorizado. Un aparato con batería integrada puede necesitar una ruta diferente a una pila suelta.
Los refrigeradores, monitores, impresoras y equipos grandes pueden contener materiales, gases o piezas que no corresponden a un punto limpio pequeño. No los abandones en la calle. Coordina retiro, consulta al municipio o usa un gestor formal que explique destino y condiciones.
Reparar y donar también exige honestidad
Donar un equipo roto traslada el problema a otra persona. Describe fallas, accesorios faltantes y duración esperada. Si reparas, compara el costo, la disponibilidad de piezas y la seguridad. La economía circular no consiste en esconder un residuo dentro de una donación; consiste en mantener valor sin crear un riesgo nuevo.
Conecta esta ruta con reciclaje por material, consumo de equipos, compras y vida útil y prevención de residuos.
La entrega correcta es verificable
Antes de salir, escribe qué llevas, qué componentes incluye y qué esperas del punto. Guarda la dirección, pregunta por aceptación y conserva comprobante si existe. Si no puedes confirmar la ruta, almacena temporalmente el aparato en un lugar seco y seguro, lejos de niños, calor y humedad, en vez de improvisar.
La acción final es seguir el árbol reparar–donar–entregar, borrar los datos y confirmar el destino local. Un RAEE bien gestionado no desaparece: entra a una cadena donde su reparación, recuperación o tratamiento puede ser comprobado.
Ese celular antiguo guardado en un cajón, el computador que ya no enciende, o la tele que reemplazaste hace un tiempo: todos forman parte de lo que se conoce como Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos, o RAEE. A diferencia de otros residuos domésticos, los RAEE contienen tanto materiales valiosos (como oro, cobre y otros metales) como sustancias potencialmente peligrosas si no se gestionan correctamente, lo que los convierte en un tipo de residuo que requiere un manejo especial.
Chile no solo genera una cantidad considerable de este tipo de residuos, sino que además presenta una de las tasas de reciclaje más bajas para esta categoría. En esta guía de Azydutz te explicamos qué son exactamente los RAEE, por qué es importante reciclarlos correctamente, y qué alternativas existen actualmente en el país para darles un destino responsable.
La magnitud del problema en Chile
Chile lidera la generación de «chatarra electrónica» en Latinoamérica, sumando más de 10 kilos por persona al año. A pesar de este volumen y de su alto potencial de valorización, la tasa de reciclaje de estos residuos en el país apenas alcanza un 4,1%, según cifras del Ministerio del Medio Ambiente, muy por debajo del potencial real de recuperación de materiales que estos residuos representan.
Esta brecha entre generación y reciclaje se debe, en gran parte, a la falta de información sobre dónde y cómo desechar correctamente estos dispositivos, lo que hace que la mayoría termine acumulándose en cajones y bodegas, o peor aún, mezclado con la basura domiciliaria común, donde sus componentes contaminantes pueden filtrarse al suelo y agua en los rellenos sanitarios.
Por qué los RAEE requieren manejo especial
Los dispositivos electrónicos contienen una combinación compleja de materiales: metales valiosos como oro, plata y cobre, pero también sustancias potencialmente tóxicas como plomo, mercurio y retardantes de llama, especialmente presentes en dispositivos más antiguos. Cuando estos residuos terminan en un relleno sanitario común en lugar de un proceso de reciclaje adecuado, estas sustancias pueden filtrarse al ambiente, mientras que los materiales valiosos que podrían haberse recuperado simplemente se pierden.
El marco legal: RAEE dentro de la Ley REP
Los aparatos eléctricos y electrónicos fueron incluidos como uno de los seis productos prioritarios dentro de la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor (Ley REP), junto con aceites lubricantes, baterías, envases y embalajes, neumáticos y pilas. Promulgada en 2016, esta ley obliga progresivamente a fabricantes e importadores de estos seis productos prioritarios a recuperar un porcentaje determinado de ellos una vez que se convierten en residuos, según metas que el propio Ministerio del Medio Ambiente fija anualmente, marcando además el ingreso de Chile a los primeros países latinoamericanos en implementar un sistema de este tipo, en línea con sus compromisos ante la OCDE.
Un decreto reciente incorporó metas específicas para categorías como aparatos de intercambio de temperatura (refrigeradores, aires acondicionados) debido a los gases refrigerantes que contienen, además de paneles fotovoltaicos en desuso, ampliando el alcance de la regulación a medida que nuevas tecnologías se masifican en los hogares chilenos.
Categorías de RAEE que debes conocer
Los residuos electrónicos se clasifican en distintos grupos según sus características técnicas:
- Aparatos de intercambio de temperatura — refrigeradores, congeladores, aires acondicionados.
- Lámparas — tubos fluorescentes, ampolletas LED y de bajo consumo.
- Monitores y pantallas — televisores, monitores de computador con superficie mayor a 100 cm².
- Paneles fotovoltaicos — con dimensión exterior superior a 50 cm.
- Grandes aparatos — lavadoras, hornos, con dimensión exterior superior a 50 cm.
- Pequeños aparatos — celulares, cargadores, controles remotos, sin dimensiones superiores a 50 cm.
Dónde entregar tus dispositivos en desuso
Existen distintas alternativas disponibles en Chile para dar un destino responsable a tus residuos electrónicos:
- Puntos limpios municipales — muchos cuentan con contenedores específicos para pequeños aparatos electrónicos; verifica previamente si el más cercano a tu domicilio los recibe.
- Campañas de recolección específicas — periódicamente se organizan campañas en universidades, centros comerciales o espacios comunitarios, en alianza con fabricantes y organizaciones ambientales, para facilitar la entrega de este tipo de residuos.
- Tiendas y fabricantes — algunas cadenas de retail y fabricantes de tecnología cuentan con programas propios de retiro de equipos antiguos, especialmente al comprar un reemplazo.
- Empresas gestoras especializadas — existen empresas dedicadas específicamente al desarme, tratamiento y valorización de RAEE, algunas de las cuales ofrecen retiro directo desde hogares o empresas.
Antes de reciclar: considera donar o reparar
No todo dispositivo electrónico en desuso necesita terminar directamente en el circuito de reciclaje. Si tu equipo aún funciona pero ya no lo necesitas, donarlo a alguien que sí lo aproveche extiende su vida útil y retrasa el momento en que efectivamente se convierte en residuo. De forma similar, muchos dispositivos con fallas menores pueden repararse a un costo razonable, especialmente celulares y computadores, en lugar de reemplazarlos completamente.
Solo cuando un dispositivo ya no tiene posibilidad de reparación o reutilización razonable, el reciclaje formal a través de los canales mencionados se convierte en la opción más adecuada.
El valor oculto en tus dispositivos antiguos
Más allá del riesgo ambiental que representa una mala disposición, los RAEE contienen cantidades sorprendentemente altas de metales valiosos si se comparan con la minería tradicional. Por ejemplo, una tonelada de celulares en desuso puede contener significativamente más oro que una tonelada de mineral extraído directamente de una mina, lo que ha llevado a algunos especialistas a referirse a este fenómeno como «minería urbana». Esta realidad económica es, en parte, lo que ha impulsado el desarrollo de empresas especializadas en el desarme y recuperación de materiales desde equipos electrónicos en desuso.
Protege tu información antes de deshacerte de un equipo
Antes de entregar cualquier dispositivo que haya almacenado información personal —celulares, computadores, tablets—, es fundamental realizar un respaldo de tus datos importantes y luego restaurar el equipo a su configuración de fábrica, eliminando toda tu información personal. Este paso es especialmente importante en dispositivos que serán donados o entregados a terceros, ya que un simple borrado de archivos no siempre elimina completamente la información almacenada.
El desafío de las baterías y pilas
Dentro de la categoría de residuos electrónicos, las baterías y pilas merecen mención especial por su contenido de metales pesados y su presencia prácticamente en todos los hogares: controles remotos, juguetes, linternas y una amplia variedad de dispositivos pequeños. A diferencia de otros RAEE, las pilas suelen ser fáciles de acumular en un pequeño contenedor en casa hasta juntar una cantidad razonable para entregar en un punto de recolección específico, muchos de los cuales se encuentran disponibles en supermercados, farmacias y algunas tiendas de tecnología, facilitando su entrega sin necesidad de trasladarse hasta un punto limpio municipal.
Un hábito con margen de crecimiento
Dado que la tasa de reciclaje de RAEE en Chile sigue siendo baja en comparación con el volumen generado, cada persona que incorpora este hábito representa una contribución significativa dentro de un sistema que todavía tiene mucho espacio para mejorar. A diferencia de otros tipos de reciclaje más establecidos, como el del papel o el vidrio, el reciclaje de electrónicos en Chile está en una etapa de desarrollo donde la participación individual puede marcar una diferencia proporcionalmente mayor.
- Solo 4,1% de reciclaje — pese a que Chile lidera la generación de chatarra electrónica en la región.
- RAEE prioritario en Ley REP — empresas deben financiar su recolección y valorización progresivamente.
- Considera donar o reparar primero — antes de enviar un equipo funcional al circuito de reciclaje.
- Borra tu información — restaura a configuración de fábrica antes de entregar cualquier dispositivo.
- Puntos limpios y campañas — verifica alternativas disponibles en tu comuna.
- Nunca mezcles con la basura común — contienen sustancias que pueden contaminar suelo y agua.
Reciclar correctamente tus residuos electrónicos es una de esas acciones que, aunque menos frecuentes que separar plástico o vidrio, tienen un impacto ambiental desproporcionadamente alto cuando se hacen bien, tanto por los materiales valiosos que se recuperan como por las sustancias contaminantes que se evita liberar al ambiente. A medida que la cantidad de dispositivos electrónicos en los hogares chilenos sigue en aumento, incorporar este hábito se vuelve cada vez más relevante dentro de una gestión responsable de residuos a nivel doméstico.
Si ya tienes el hábito de separar otros tipos de residuos en tu hogar, extenderlo a los dispositivos electrónicos es un paso natural más dentro de una gestión responsable de residuos. Revisa también nuestra guía de reciclaje correcto por tipo de material para completar tu sistema doméstico de gestión de residuos.
Cuéntanos en los comentarios si tienes dispositivos electrónicos guardados sin uso, y qué planeas hacer con ellos después de leer esta guía: ¿reciclarlos, repararlos o donarlos a alguien más?
Aprende a reciclar correctamente en Chile →
Fuente técnica complementaria: US EPA — Electronics donation and recycling.

Alex Pérez es el seudónimo editorial detrás de Azydutz, un proyecto dedicado a la sostenibilidad aplicada a la vida cotidiana. Estudia temas relacionados con la sostenibilidad y produce y edita contenidos sobre ahorro de energía, reducción de residuos, consumo responsable, hogar ecológico y huertos urbanos, con especial atención a la realidad de Chile. Cada artículo busca organizar información útil, consultar fuentes confiables y explicar sus límites de manera clara.
